sábado, diciembre 16, 2006

Musas y sirenas. 6 de mayo

Ni qué día, ni qué hora...
6 de Mayo

Vuelo a Milán, cancelado.
Perfecto.

Nada parece simple alrededor, sólo vacío. Vacío (alienado, diría Marx) y frío, aunque hace calor en este café. Café solo. Sólo café solo.
Bilbao, aeropuerto, son las...
Son las siete. Sólo son las siete y yo llevo toda la noche sin dormir.
Dentro de cinco horas se entregarán los premios del “XVII Concurso literario de Surelia” y yo no estaré allí. Hablarán de mi cuento pero yo no podré escucharlo.
¡A Alejandro Narro le han gustado mis relatos!
Llego a casa después de acabar las clases. Después de haber visto más frases, después de hablar Kandinski en historia del arte...
Maldito café, maldito vicio, maldito avión. Maldita sea la mala suerte.
Vuelvo, voy, vengo y veo en mi móvil unas perdidas desde teléfono desconocido. Al ratito, un mensajito: “llámame, por favor. Soy Alejandro Narro.” Nervios, vergüenza, timidez patológica, patológica estupidez.
Voy a Surelia, autobús de las cinco, para darle a mi tía una foto mía y “Esencias” en un disquete para que mi tío lo entregue en la entrega de premios dentro de unas horas. A las seis, otro autobús, de vuelta a Linobeno.
El plan para esa tarde era simplemente ir a ver bailar a Dafne, pero entre que Sonia se encontraba mal y a Lucía no le daba tiempo, a tomar por culo la exhibición de baile.
Llamo a Alejandro Narro. Sí, llamo a Alejandro porque es lo que debía hacer, porque no soy tan tonta y cobarde como aparento. “Sólo quería decirte que tus relatos, a parte de chanantes, son muy buenos”. ¿Has oído? Muy buenos. Muy buenos, muy buenos, muy buenos. A Alejandro Narro mis relatos le parecen muy buenos.
- ¿Han fallado los concursos literarios a los que te presentaste?
- Sí, el de Surelia, pero ha sido un premio bajo. Esencias...
- Ah, pues de ese te quería hablar: es el que más me ha gustado.
Le conté entonces que el jurado había optado por otorgarle un puesto tan bajo porque, pese a
su gran calidad estilística y sintáctica, no habían entendido la historia.
- Sí, es que son un poco cortos los del jurado. No, pero es cierto que es una historia muy complicada. A mí es la que más me ha gustado y había pensado publicarla en “Utópica”, si a ti te parece bien.
Total, que me ha dicho que se informará de si hay inconveniente alguno en publicarlo, ya que los del concurso de Surelia publicarán “Esencias” en el libro del concurso, que se editará el próximo año. No obstante, me ha dicho que si ese no se puede, me publicará otro. No me ha dado ninguna mala crítica, sólo me ha dicho que son muy buenos. Estoy muy feliz. Happy, happy. Debo enviarle mis cuentos por mail, junto a una breve autobiografía literaria. Estoy muy ilusionada.
Utópica.

9:24h
Sí, aún estamos en la cafetería del aeropuerto de Bilbao.

Anoche vino Lucía a las diez a mi casa y estuvo hasta las dos, ayudándome con la maleta, etcétera. Estuvimos viendo las fotos de Londres y hablando un montón de temas diversos. Unos más interesantes, otros menos. Pero muy bien. Con Lucía se puede hablar. Con Lucía estoy muy a gusto; es una lástima que esté tan absorbida por Guille y que por eso nos veamos tan poco.

9:53h

Ayer también me encontré con Enric, que iba a la estación de autobuses para ir a su pueblo. Aproveché para dejarle el libro del Concurso Literario de Surelia, en el que aparece “Solitaria”. Estaba tan cortado que sólo me dijo un rápido “gracias”. Jo, yo esperaba que me dijera algo sobre “La ninfa imaginaria”, como lo que le comentó a Lucía cuando lo leyó. Pero nada, que o debo de dar miedo o es que tenía mucha prisa por coger el autobús. En fin, no pasa nada...

1 cafés:

Carlos dijo...

Jo, te saltaste el día 5. Hay q ver como son los areopuertos, siempre cancelando y retrasando viajes ...